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lunes, 30 de abril de 2012

Sesiones lúdicas varias

Tras una semana sin poder dedicarle ni un solo minuto al blog por falta de tiempo, aquí les dejo un pequeño resumen de las partidas que he podido echar las últimas semanas.

El domingo 22 de este mes pude estrenar junto con Manolo el requetefamoso, esperado y hypeado Twilight Struggle en su edición errática de Devir. La verdad es que estaba esperando este momento con ansia y más después de haber leído por doquier las innumerables virtudes de este juego que ocupa en estos momentos el número uno de la BGG. Para empezar, decir que el tema de las erratas no me preocupó ni me preocupa lo más mínimo ya que han sido solventadas sobre la marcha en los hilos de la BSK, en los post de Lev Mishkin y en las FAQs colgadas en la página de la propia editorial. El TS se puede jugar sin problemas y eso es lo importante al fin y al cabo. Ahora bien, si hablamos de qué podemos y qué debemos exigir a una editorial cuando estamos pagando X euros por sus productos, eso es otra historia, pero no voy a entrar en esta discusión. Además y según tengo entendido, Devir va a reimprimir y enviar las cuatro cartas objeto de toda esta polémica, así que por mi parte el asunto está mas que zanjado.
Bueno, a los hechos….como de todos es sabido que la duración media de este juego supera las dos hora y media y para evitar perdidas de tiempo en explicaciones y en la medida de lo posible, no realizar consultas reiteradas al manual, tanto Manolo como yo traíamos el reglamento leído, si bien no sirvió de mucho porque para ser sinceros, en un juego como éste es inevitable tener dudas en una primera partida. Así comenzamos, bastante inseguros. Manolo (Rusia) más perdido que un pulpo en un garaje y yo (USA) como el que sufre de vértigo y se asoma a un precipicio. Lo primero que me impactó en el juego fue verme con una mano de cartas en la que la prácticamente todas, menos una o dos, tenían asociados eventos rusos….no me lo podía creer. Ya desde el primer momento un sudor frío recorrió mi frente al verme incapaz de utilizar las cartas sin beneficiar en todo momento a Manolo. Y la verdad es que lo pasé mal, tanto que me quedé bloqueado desde el minuto 0 y sin tener ni pajorera idea de qué carta sacar como cabecera. Me costó una barbaridad decidirme y casi que escogí la carta al tum-tum, intentando no beneficiar demasiado a mi contrincante. Después miré el tablero y fue como si hubiera saltado al vacío….qué cojones tengo que hacer aquí??? Entré en un bucle casi sin fin: mirar cartas, mirar tablero, preguntarme qué hago, mirar cartas, mirar tablero…hasta que ya me decidí a jugar y no estar comiéndome mucho el tarro, que para eso era una primera toma de contacto.

Y así fue como Manolo, casi sin despeinarse, fue arañándome puntos una y otra vez. Cuando no los ganaba porque yo no cumplía con las operaciones militares, lo hacía por sacar las cartas de puntuación en el momento adecuado. Vamos, que fue un sin vivir y me acabó ganando la partida por puntos en el turno 5. La verdad es que me dejó un sabor agridulce. Y no es que no me gustara el juego, ni las mecánicas, simplemente no lo disfruté porque no tenía ni idea de lo que hacer. Pero bueno, es lo que tienen los juegos con una curva de aprendizaje alta. Así que en estos momentos no estoy en posición de valorarlo, ni de sacar una conclusión con respecto al mismo, aunque algo en mi interior me dice que las expectativas eran demasiado altas para lo que realmente a mi, y repito, a mi personalmente me va a aportar.

Pues después del tremendo palizón que me había propinado Manolo al TS llegó la hora de la revancha y decidimos echar una partida al Tigres&Euphrates. He de decir que yo partía con ventaja, ya que Manolo sólo había jugado una vez con anterioridad y yo...pues como 20 o 25 veces. De hecho es el juego al que más he jugado en lo que llevo de año, si bien fueron partidas en el Ipad. De esta partida sólo puedo decir que gané de calle. Todo me salió bien y casi todos los ataques planteados por Manolo cayeron en saco roto, proporcionándome un montón de ricos puntos. Además, yo fui el único que construyó un templo, lo que me proporcionó bastantes puntos azules y verdes. Casi al final de la partida un conflicto externo mal planteado me llevó a perder los puntos verdes del templo, pero ya era muy tarde para que Manolo se recuperara. Al final y a pesar de que pensaba que le iba a sacar más ventaja sólo le gané por tres puntos…qué grande es este juego!!! Crees que has hecho una gran partida y al final la diferencia con los otros jugadores no es tanta….pronto una reseñita.


Ayer por la tarde quedamos en casa a echar unas partidas. Como eramos seis aproveché para sacar el Galactic Emperor y así probar como funcionaba a ese número de jugadores....craso error!!! Se me olvidaba lo mal que sentaban los juegos de interacción directa en mi grupo habitual. De hecho ya tenemos vetado el Smallword y el Cosmic Encuenter y bueno, al parecer éste también entró en la lista negra de cabeza. Para los que no conocozcan este juego, el Galactic Emperor es un TI descafeinado que utiliza la mecánica de elección de roles del Puerto Rico, pero que no te engañen, salvo en esto, ambos juegos no se parecen en nada. Yo ya había jugado un par de veces, ambas a cuatro jugadores y la verdad es que me parecieron partidas mucho más equilibradas que a seis. Cosas que no me gustaron de esta partida:
1- El juego a seis tiene un efecto "Kingmaker" brutal. Cuando te das cuenta estás beneficiando a alguno de los que van en cabeza. Además, tiende a que se formen alianzas entre los jugadores, lo que crea un mal rollo de narices. De hecho, ese fue uno de lo problemas que tuvimos ayer.
2- Te pueden dejar fuera de la partida y sin opciones de recuperarte a la mínima, cosa que le pasó a Urbano y poco después a mi. Como te conquisten los planetas que te proporcionan recursos y aniquilen tu flota...apaga y vámonos. 
3- El juego incentiva las tortas. Llega un momento en el que la única forma de conseguir puntos es a base de leña y si bien eso para mi no supone un problema, no todo el mundo recibe bofetones con una sonrisa en la boca. Si no te gusta que te den caña, éste no es tu juego.
4- Ya por último la duración. Una partida a 6 alcanza las cuatro horas.


He decir que a ninguno se nos hizo la partida pesada, ya que es un juego muy entretenido y dinámico, con apenas AP. Al final victoria ajustada de Nauzet, seguido de cerca por Manolo. Me da la sensación que es uno de estos juegos que se sacan una vez al año, que no hace daño y nada más. Un pena ya que el juego está genial.
Pues eso fue todo, a ver si esta semana saco algo más de tiempo para el blog. Un saludo a tod@s.